Los portabebés se han usado siempre a lo largo de la historia de la humanidad. Existen varias clases de portabebés,  desde los tradicionales como el fular o el Mei-tai, hasta bandoleras con anillas y mochilas.

El contacto permanente fomenta el desarrollo de los distintos sistemas que aún no están completos en el bebé, como es el sistema respiratorio.

Beneficios del Porteo

Desde el punto de vista psicológico, que el bebé esté en continuo contacto con la piel de un adulto, sentir la respiración, el olor, produce seguridad. Recordemos que para los bebés sólo lo conocido y familiar le resulta seguro, ante cualquier signo de algo desconocido le «salta» en el sistema nervioso la alarma de peligro, por eso lloran. No ven a la madre y lloran (recién a los 8 meses entienden que la madre sigue existiendo aunque no esté presente).